Gracias a Panexa pude empezar y terminar mi primera obra de Steel Frame sin errores. Me acompañaron en todo el proceso. La transición a Steel Frame fue fácil y corta con Panexa.
Yo vengo de la construcción tradicional. Tengo larga trayectoria en obras de hormigón, que han sido y son mi especialidad. No fue hasta que mis propios clientes me empezaron a preguntar por Steel Framing que empecé a considerar este sistema constructivo. Pero me preocupaba hacer solo la curva de aprendizaje. La experiencia me ha enseñado ya más de una vez que cada sistema constructivo tiene sus secretos y particularidades. Lo último que quería era hacer el aprendizaje por mi cuenta, a costa de errores que invariablemente terminan siendo un dolor de cabeza.
Otro problema que anticipaba, para ejecutar mi primera obra de Steel Frame, es que yo no tenía una cuadrilla con quien ya hubiera trabajado previamente, y que conociera en consecuencia su idoneidad y competencia. Sí sabía que la estructura de acero es lo más crítico en una obra en seco, y que por lo tanto, con la estructura bien resuelta, la obra se encamina mejor. Tuve contacto con varios calculistas, quienes me hacían el cálculo estructural y la ingeniería de detalle, pero sentía que el problema se resolvía a medias: aún me quedaba ejecutar por mi cuenta la estructura de acero, y dependía de la calidad de la mano de obra. Volvía a topar de nuevo con la misma dificultad: el no conocer a un contratista serio en quien poder fiar la ejecución de la estructura.
Más me determinaba a iniciarme en el Steel Frame, a pedido de mis clientes, y más mis dudas crecían. Había muchas cosas que no terminaba de entender cómo se resolvían en este nuevo sistema constructivo con el que no estaba familiarizado. Incluso no sabía cómo proyectar para que el proyecto de arquitectura ya naciera pensando y diseñado para ser resuelto con Steel Frame.
Tantas y tales fueron mis dudas, que no tardé en darme cuenta de que necesitaba ayuda, y que me convenía asesorarme con un especialista que pudiera acompañarme en todo el proceso, desde el proyecto mismo de arquitectura hasta la obra terminada. Empezamos con Panexa un trabajo conjunto, en el que nos propusimos llevar adelante mi primera obra, una casa de 170 metros cuadrados en una planta.
Yo ya tenía un bosquejo del anteproyecto, pero tras varias reuniones, lo fuimos interviniendo para adaptarlo mejor a Steel Frame. Eliminamos todo lo que constructivamente era complejo de resolver con Steel Framing, alteramos alturas de cielorrasos, definimos pendientes de cubiertas, tipos de cubiertas, simplificamos encuentros y, en definitiva, llevamos el proyecto a su máximo potencial, sin sacrificar las consignas que le daban su esencia.
Cerrado el proyecto de arquitectura, en un tiempo increíblemente corto se panelizaron todos los paneles y cabriadas. Recibí asesoramiento durante la obra, la cual pude empezar y terminar sin contratiempos y sin sentir que ponía en riesgo mi reputación, mi trayectoria y, en especial, mi paz mental, haciendo la obra solo, sin el acompañamiento de un especialista como Panexa.
Definitivamente, volvería a trabajar con Panexa.